
Virgen de Copacabana de Punta Corral




La historia de la Virgen de Copacabana de Punta Corral, se conoce a través de los datos brindados por el esclavo, ya fallecido, Alberto Méndez, sacado de un cuaderno que dejaron anteriores devotos.
​En el año 1835, en los pastizales del Abra de Estancia Vieja, se encontraba Pablo Méndez y se le apareció una señora de blanca cabellera. Antes que la aparición se diluyera, le recomendaba que al otro día volviera a buscarla.
Al contar lo sucedido, algunos se rieron, otros decían que había sido un sueño, pero Roque Jacinto Torres le aconsejó que volviera al día siguiente y así lo hizo…, pero la Señora no apareció y en su lugar encontró una piedrita blanca, extraña y pequeña que le recordaba la forma de la Virgen de Copacabana.
Méndez regresa llevando consigo la pétrea figura y pronto la noticia recorre distancias y muchos campesinos llegaron a Punta Corral para orar ante la piedra.
Una vez en la iglesia de Tumbaya, la piedra desaparece y Méndez vuelve a buscarla donde la había encontrado. La Virgen, sin dudas, mostraba su deseo de permanecer en los ásperos pedregales de Punta Corral.
Para acogerla dignamente levantaron un pequeño oratorio, donde se la venera hasta estos días. Y hoy, Domingo de Ramos, llega la “Mamita del Cerro” al pueblo de Tumbaya, para volver a constituir uno de los movimientos cristianos más importantes del país.
